Colombia

HISTORIA

Por más de cinco décadas, Colombia ha sufrido el conflicto armado interno por cuenta de los enfrentamientos entre el Ejército Nacional y grupos armados al margen de la ley. Los Artefactos Explosivos Improvisados (AEI), clasificados como Minas Antipersonal (MAP) en el país, han sido instalados en áreas rurales, afectando a las comunidades más vulnerables. De acuerdo a Landmine Monitor, por años, Colombia ocupó el segundo lugar por número de víctimas de minas antipersonal a nivel internacional. Según la Autoridad Nacional – Descontamina Colombia, desde 1990 hasta el 31 de agosto de 2018, se han registrado más de 11.600 víctimas por minas antipersonal y municiones sin explotar, donde el 39% corresponde a civiles.

PROBLEMÁTICA

El último informe del Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC – por sus siglas en ingles) reveló que, a diciembre de 2017, en Colombia se desplazaron 6,509,000 internamente, ocupando el segundo puesto a nivel internacional. Las minas antipersonal continúan teniendo un efecto enorme en la población civil, generando incidentes y accidentes, impidiendo el retorno de la población desplazada, restitución de tierras, desarrollo de proyectos productivos como agricultura y ganadería, entre otros. 

SOLUCIÓN

Desde 2009 HALO instaló sus oficinas en Colombia y a partir de septiembre de 2013 inició operaciones. En estos momentos nos encontramos en los departamentos de Antioquia (el departamento con más número de víctimas por minas antipersonal), Meta, Tolima, Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Putumayo.

Hasta septiembre de 2018, HALO Colombia ha despejado 158 campos minados (744.796m2), destruyendo más de 550 minas en el proceso. Los equipos de Estudio No Técnico (ENT) han cancelado 640 eventos IMSMA, las cuales pueden ser consideradas como seguras para la restitución de tierras, el retorno de población desplazada y la implementación de programas desarrollo. Estas actividades han beneficiado a más de 14,600 personas.

APOYO

Gracias al gran apoyo de nuestros donantes – los Gobiernos de Estados Unidos y Canadá, el Grupo Energía de Bogotá, el Fondo Multidonante de las Naciones Unidas para el Posconflicto en Colombia, Irish Aid, los Gobiernos de Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Reino Unido y la Agencia Suiza para Desarrollo y Cooperación.